viernes, 7 de septiembre de 2007

Los antitranspirantes y sus consecuencias fatales

La principal causa del cáncer de seno es el uso de antitranspirantes.
Si, ANTITRANSPIRANTES. La mayoría de los productos en el mercado son una combinación de antitranspirantes/desodorantes. Vayan a casa y chequeen las etiquetas. Desodorantes están bien, antitranspirantes no.
La concentración de toxinas conlleva a la mutación de las células: CANCER.
He aquí la razón. El cuerpo humano tiene solo algunas áreas por donde desalojar toxinas: detrás de las rodillas, detrás de las orejas, el área de la ingle y las axilas. Las toxinas se desalojan en forma de transpiración. Los antitranspirantes como su nombre claramente lo dice, evita la transpiración; por lo tanto, inhibe al cuerpo de desalojar sus toxinas a través de las axilas. Estas toxinas no desaparecen mágicamente. Al contrario, el cuerpo las deposita en las glándulas linfáticas que se encuentran debajo de los brazos, en la medida que no se sudan hacia afuera. La mayoría de los tumores cancerígenos del seno, ocurren en este cuadrante superior del área de la mama. Precisamente donde se encuentran las glándulas.
A los hombres parece ocurrirles en menor proporción, pero no estan completamente exentos de desarrollar cáncer de mama por causa de los antitranspirantes. La diferencia esta en que los antitranspirantes usados por los hombres se queda mayormente en los vellos y no se aplica directamente sobre la piel. Las mujeres que se aplican antitranspirantes enseguida, después de afeitarse incrementan el riesgo debido a pequeñas heridas en la piel que hacen que los químicos penetren mas rápidamente en el cuerpo.
Pasen esta información a todas las personas. El cáncer de mama sé esta volviendo tremendamente común, y esta advertencia podría salvar algunas vidas. Si se sienten escépticos de esta información pueden hacer sus investigaciones, probablemente llegaran a la misma conclusión.
Anna Fiol

Secretos que guardan las calles porteñas

Buenos Aires - Argentina - Un sistema de correo por 60 km de tuberías, un zoo en el sur y un matadero en Recoleta. El arroyo Medrano se cruzaba en góndola. Y dicen que quedan restos de la penitenciaría en el parque Las Heras.
Buenos Aires nació dos veces. La primera fue el 3 de febrero de 1536, cuando Pedro de Mendoza erigió un pequeño asentamiento que sólo duró cinco años y fue diezmado por el hambre. El segundo nacimiento fue el definitivo y ocurrió cuando Juan de Garay llegó desde Asunción con 60 guaraníes, diez españoles y una mujer para establecerse. El 11 de junio de 1580 fue el acto fundacional y se determinaron los límites del casco urbano, con epicentro en la actual Plaza de Mayo.
Desde su fundación, la metrópoli vive una continua metamorfosis. Los cambios son tan vertiginosos, que detrás quedan muchas historias y lugares que caen en el olvido. Aquí se rescatan cinco de estos secretos que se esconden en las calles de la Ciudad.
La cárcel sigue ahí, bajo tierra
Pocos recuerdan cuando, donde hoy está el parque Las Heras, se levantaba la Penitenciaría Nacional, inaugurada hace 130 años y demolida en 1962. Y lo que nadie sabe es que parte de aquella cárcel permanece bajo tierra. La prisión fue diseñada según el modelo panóptico de Bentham. Había cinco pabellones de dos pisos y 120 celdas cada uno y otros dos de 52 celdas. Todos confluían en una garita central. En el subsuelo había talleres y depósitos de comida, que era transportada al centro de observación en zorras que iban por vías subterráneas.
"Todo esto sigue ahí, rellenado con escombros del propio penal —dice el arqueólogo urbano Daniel Schavelzon, que planea excavar en el parque—. También están los pozos de basura. La investigación revelará cómo vivían los presos, qué comían, si había enfermedades. Hasta se podría recuperar un sector como museo".
Según las crónicas de la época, el régimen era estricto. De día,los presos trabajaban y tenían prohibido hablar. De noche, los aislaban en celdas individuales. Recién en la primera década del siglo XX se eliminó el silencio obligatorio. Y en tiempos de Roberto Pettinato como director nacional penitenciario, los internos fueron llamados por su nombre en vez de por su número de penado.
La rigidez no impidió escapes memorables. Como el del 23 de agosto de 1923, cuando 14 presos huyeron por un túnel de 24 metros de largo y 60 centímetros de diámetro cavado a partir de un baño. Pero el preso número 15, Hans Wolf, le arruinó el escape a otros 40: se metió con los pies para adelante y se atoró. Schavelzon afirma: "Como los rellenaban con cemento, seguro que quedan restos de estos túneles".
Zoo en Parque Patricios
Detrás de la calesita de Parque Patricios, hay un edificio que emula al Templo de la Fortuna Viril de Roma. Rodeado por una cerca, no tiene placas que indiquen que, en realidad, se trata del último vestigio de un Zoológico: su antigua confitería.
El 22 de septiembre cumpliría un siglo. El Zoológico del Sud fue creado por orden del intendente Carlos Torcuato de Alvear, como una sucursal del de Palermo. El encargado de abrirlo fue el director de éste, Clemente Onelli. Al principio consistía en un recinto circular con un camello de Bactriana, un dromedario, dos cebúes del Ganges y dos de Ceylán, dos guanacos, dos avestruces y un casoar. En 1912, se incorporó una cabrería. Y dos años más tarde, se lo reinauguró con una batería de edificios que se asemejaban a ruinas romanas.
El autor de la idea fue el propio Onelli, oriundo de Roma. Según recuerda una publicación del Ateneo de Estudios Históricos de Parque de los Patricios, el pabellón de los felinos y los osos era una copia del Acueducto de Claudio. El depósito de forrajes estaba en el "Ara de Júpiter", las aves exóticas en el "Erecteón" y había un "Palomar romano". Mientras, sobre Caseros estaba el "Templo de Vesta", que encerraba aves de gran envergadura.
En 1924, Onelli murió y también su Zoológico. Hoy sólo queda su confitería abandonada. El resto fue demolido y su predio es ocupado por un polideportivo.
La góndola de Saavedra
La avenida García del Río surca el barrio de Saavedra de una manera bastante caprichosa. Es que antiguamente, por allí pasaba a cielo abierto el arroyo Medrano, que nacía en la localidad de San Martín, cruzaba la actual avenida Cabildo y desembocaba en el Río de la Plata. Antes, justo donde hoy se encuentra el Parque Saavedra, el arroyo formaba un lago natural.
El 27 de abril de 1873, cuando se fundó oficialmente el barrio de Saavedra, esta geografía resultó perfecta para la creación de un paseo. Así, ese mismo día, nació el Parque Saavedra, que por entonces recibió el nombre de Paseo del Lago.
El parque contaba con un torreón colonial en la entrada y un molino holandés. En el lago había un puente levadizo, imitando vagamente aquellos de la lejana Venecia. La copia no se detenía ahí: también había góndolas, que recorrían el arroyo desde Cabildo hasta el lago. Hoy, éste ya no existe y cuesta imaginar góndolas navegando por la avenida García del Río. El arroyo Medrano corre entubado desde 1938.
El hueco de las Cabecitas
La Plaza Vicente López hoy está enclavada en uno de los barrios más caros y elegantes de la Ciudad. Pero hace un par de siglos, nadie quería acercarse a Recoleta porque había un olor hediondo y penetrante: en esa plaza, por entonces conocida como el "Hueco de las Cabecitas", se arrojaban las cabezas del ganado faenado en los Mataderos del Norte o de Recoleta.
Hacia 1772, según quedó registrado en un plano del "Piloto agrimensor de la Ciudad" Cristóbal Barrientos, donde ahora está la plaza había hornos de ladrillos. Según cuenta Ricardo Llanes en su libro "Antiguas plazas de Buenos Aires", cuando estos hornos cesaron de funcionar dejaron una gran hondonada en el terreno, que las lluvias convirtieron en laguna. Las esclavas solían frecuentarla para lavar la ropa en sus aguas. Y los mozos de los corrales iban para bañar a sus caballos.
En 1775, entre las actuales avenidas Pueyrredón y Las Heras y las calles Azcuénaga y Pacheco de Melo se instalaron los Corrales o Mataderos del Norte. En aquel tiempo, la zona no era precisamente paqueta: en los alrededores pululaban los reñideros de gallos, casas de juego y despachos de bebidas.
Las carretas que transportaban el ganado faenado, sobre todo ovejas y carneros, subían pesadamente por Las Heras, que por entonces se llamaba "Camino de Chavango". Y al llegar al terreno se deshacían de las cabezas de los animales para aligerar la carga. Estas cabezas quedaba ahí, a la intemperie, formando grandes pilas en descomposición y a la merced de perros y roedores. El olor era insoportable. En aquella época, todo solar sin construir era llamado "hueco".
Y a éste entonces, lo bautizaron "de las Cabecitas".
En 1867, en ese lugar se instaló un Mercado que recibió el nombre de "6 de Junio". Pero la gente siguió llamándolo Hueco de las Cabecitas. La plaza recién aparece en los planos como Vicente López en 1896.
Correo neumático
En la Plaza Congreso, a unos metros de Rivadavia y Montevideo, hay una entrada muy parecida a las del subte. Hasta hace unos años, tenía un cartel que decía "Correos y Telégrafos". Es que esa escalera conducía a un puesto de las instalaciones del correo neumático subterráneo. Este sistema transportaba correspondencia por debajo de la Ciudad. Los mensajes se encerraban en torpedos o cápsulas que eran impulsados dentro de tuberías por medio de aire comprimido.
El director técnico de la obra fue el ingeniero Otro Krause, que empezó a diseñarla en 1888. El servicio recién funcionó desde 1934. Contaba con una red de 60 kilómetros de tuberías. En la actualidad, por parte de estas tuberías pasan cables. Otras quedaron abandonadas.
Por: Nora Sánchez

jueves, 6 de septiembre de 2007

El asesinato de Rucci

"Quiero mucho a la vida. No creo que exista alguien a quien no le preocupe la muerte. Pero uno es consciente de responsabilidades y sabe que esas responsabilidades le pueden deparar la muerte". José Ignacio Rucci, 1972.
Nacido el 15 de marzo de 1924 en la ciudad santafesina de Alcorta, Rucci comenzó a formarse como sindicalista en 1946 y pronto se constituyó en el prototipo de la generación que desplazó a la antigua vanguardia gremial tras el golpe de septiembre de 1955, cuyo máximo exponente fue el metalúrgico Augusto Timoteo Vandor.
Rucci fue íntimo colaborador de "El Lobo" en los años posteriores al golpe que sufrió el peronismo en 1955 y que dio nacimiento a la fatídica Revolución Libertadora. Rucci pasó su infancia y adolescencia en Rosario y las necesidades familiares lo obligaron a abandonar los estudios secundarios en el tercer año y, a los 18, en 1942, viajó a Buenos Aires en un camión distribuidor de diarios y sin más equipaje que la ropa que llevaba puesta.
Trabajó como lavacopas en una confitería del barrio de Flores -donde sería asesinado quince años después- y deambuló dos años por diversos empleos. En 1944 ingresó como operario en una fábrica metalúrgica, participó activamente en la jornada del 17 de octubre de 1945, y un año después, inició su tarea sindical en un pequeño taller.
Desde muy joven mostró sus dotes de buen organizador y de carácter rígido. Rápidamente fue elegido delegado. La conformación de una comisión negociadora paritaria le permitió conocer a su futura esposa, también delegada obrera, Nélida Blanca Baglio, con quien tuvo dos hijos: Aníbal Enrique y Claudia Mónica.
Poco después resultó electo delegado general en la fábrica 'Catita', cuando se produjo la llamada Revolución Libertadora en 1955. Desde entonces se sumo como miembro destacado a la Resistencia Peronista, proceso a partir del cual se fue formando la nueva dirigencia sindical que desembocaría al calor de la proscripción, persecución, amenaza y asesinato contra los peronistas en la formación de "Las 62 Organizaciones".
Obligado por los acontecimientos, el titular de la CGT, Hugo Di Pietro, presentó su renuncia en noviembre de 1955. Desde entonces, una nueva generación de dirigentes apareció en escena: Vandor, Rucci, José Alonso, Agustín Tosco, Andrés Framini, Eleuterio Cardoso, Raimundo Ongaro, Armando Cabo y Rosendo García, entre muchos otros jóvenes.
Rucci fue detenido por aquella época en dos ocasiones. Primero fue encarcelado en un barco anclado en la Dársena Norte, donde también recalaron Vandor, Framini, Alonso y Eustaquio Tolosa y, poco después de ser liberado, soportó largos meses en Caseros.
Las 62 Organizaciones nacieron en junio de 1957 tras el fracasado intento del gobierno de facto de normalizar la CGT con la proscripción del peronismo. Ya se habían consumado los fusilamientos de civiles y militares en los basurales de José León Suárez y en la vieja y desaparecida penitenciaría de Las Heras.
En 1960 asumió la secretaría de Prensa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), acompañando a Vandor, Paulino Niembro, Avelino Fernández y Lorenzo Miguel. Fue reelecto en el cargo y, en 1964, fue designado interventor en la seccional San Nicolás, donde luego fue secretario general.
Rucci regresó al plano nacional el 3 de julio de 1970, ungido como titular de la poderosa Confederación General del Trabajo. Desde allí vivió acontecimientos fundamentales antes del regreso definitivo de Perón y se transformó en uno de sus interlocutores más importantes.
Operativo Travista
El líder sindical había pasado la noche anterior a su asesinato en un departamento de la avenida Avellaneda (casi Nazca) en el barrio de Flores. Rucci abandonó el lugar a las 12:10. Frente a la casa lo esperaba su Torino rojo y muy cerca, los tres vehículos de la custodia. El atentado comenzó exactamente cuando el gremialista cruzaba la vereda rumbo al Torino.
José Rucci fue alcanzado inmediatamente por buena parte de esa lluvia de balas, con una profunda herida en su cuello, además, por supuesto, de numerosos impactos en todo su cuerpo. También fueron impactados por las balas su chofer, ''Tito" Núñez, y Ramón Rocha, otro o de los custodios.
Versiones de la época sostienen que el ataque fue concretado por un comando integrado por nueve a once personas, que habrían utilizado armas largas.
Luego de su muerte, el propio Perón decreto 39 días de duelo nacional. A diferencia de la muerte de Eugenio Aramburu que dio nacimiento públicamente a la organización Montoneros, la organización guerrillera no se atribuyó en este caso la operación. Se habló de la CIA, del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), y de Montoneros, pero nadie emitió un comunicado.Lo cierto es que se vivía el preludio de una de las épocas más oscuras del país, y que la muerte de Rucci significó un punto de inflexión, del cual ya no se podía volver.

Alerta teléfonos celulares

El último fraude en telefonía móvil ya está en la calle.
Se trata de un fraude que puede perjudicar seriamente nuestro bolsillo.
El hecho ya se ha confirmado por las propias compañías de telefonía móvil.
Los consejos que se dan a continuación evitarán que seamos las víctimas propiciatorias de esta actividad fraudulenta:1º.- Si recibís una llamada en tu celular y en la pantalla aparece:
INVIABLE con DOS signos de exclamación ('!!'), NO DESCUELGUES EL TELÉFONO, NI INTENTES RENUNCIAR A LA LLAMADA. Déjalo sonar hasta que pare, y después borrá directamente la llamada perdida.2°.- Si recibís un mensaje en tu móvil diciendo que tenés una transacción y que tenés que llamar al 1749, BORRALO DIRECTAMENTE. Si llamás, tu tarjeta SIM se duplicará y desde ese momento podrían llamar desde tu número. Naturalmente, a tu cargo.ÉSTO LO HACEN DESDE LA CÁRCEL TODOS LOS EXTORCIONADORES PARA TENER CRÉDITO EN SUS TELÉFONOS CELULARES.Este tipo de estafa se está produciendo a gran escala.
Procura que esta información sea extensiva a cualquier persona que conozcas y que sea usuario de un teléfono celular.
Enviado por: Ricardo Cura

El misterio de Machu-Pichu

LA PUBLICACIÓN DE UNA SORPRENDENTE FOTOGRAFÍA HACE RENACER CON FUERZA LA TEORÍA DEL SUPUESTO ORIGEN EXTRATERRESTRE DE LAS RUINAS INCAS DEL PERÚ

Esta es una de las preciosas fotografías que cualquier turista puede tomar, en un día despejado y luminoso, de las ruinas incas de Machu-Pichu, en el Perú


Sin embargo, el efecto es sorprendente si damos una vuelta de 90º a la foto...

El impresionante parecido de la masa montañosa con una gigantesca cara humana, adornada con atuendos indios, hacen dificilmente explicable su construcción por manos humanas. A raíz de la publicación de esta foto, miembros de la comunidad científica internacional han retomado con fuerza la teoría del supuesto origen extraterrestre de la civilización inca.

www.leyendasurbanas.org

viernes, 31 de agosto de 2007

jueves, 30 de agosto de 2007

Relato de un sobreviviente

“FANGIO ME SALVÓ LA VIDA”
A fines del año 1982, cuando la decadencia post Malvinas de la Dictadura se hacía carne en el gobierno del dictador Leopoldo Galtieri, los resortes represivos seguían activos y según contó a La Política Online un sobreviviente, fue secuestrado y desaparecido de la automotriz Mercedes Benz de González Catán.
La Política Online pudo dialogar con este ex trabajador de la firma alemana, quién por temor, pidió mantenerse en el anonimato. "La firma Mercedes Benz se encontraba muy a gusto con los militares. Les pintaba camiones, les vendía vehículos", empieza a recordar el trabajador con extrema prudencia, como si las palabras le dolieran.
El ex delegado agrega que tras los hechos de 1976 y 1977, cuando toda la comisión interna de la empresa fue secuestrada y desaparecida, la representación de los trabajadores pasó a ser integrada por "gente de la patronal, que arreglaba con SMATA quienes la iban a integrar".
El trabajador recuerda que "cómo la planta estaba llena de vehículos que no fueron vendidos, o sea, había sobreproducción, la gerencia de la empresa llevó adelante una maniobra muy llamativa".
Según sostiene "los directivos convocaron la comisión interna que les respondía, y les sugirieron que con la excusa de algunos despidos arbitrarios, convocaran a un paro. ¿Cuál era el objetivo? Ahorrarse el pago de premios y días descontados".
La maniobra
La comisión, según recuerda la fuente, informan de esos despidos a los empleados y anuncian un paro. "Los paros eran de dos, tres o hasta seis días. Paramos un promedio de diez días por mes en un período de seis meses, más o menos".
En esa época, Mercedes Benz contaba, tanto en sectores administrativos como operarios, empleados contratados, que no trabajaban en relación de dependencia. Esos trabajadores, con cada uno de estos paros, perdían gran parte de sus ingresos. A partir de esto, y ante la convocatoria de un nuevo paro por otros despidos, esta vez por tiempo indeterminado hasta conseguir la supuesta reincorporación, los contratados le comunicaron a sus compañeros que iban a seguir trabajando.
"Cuando los contratados nos informan de esto, nosotros nos presentamos ante la comisión interna y les comunicamos su decisión. Esto provocó una reacción inmediata en la comisión y luego, lógicamente, en la patronal", recuerda la fuente.
Los secuestros
"Luego de una semana, aproximadamente, aparecieron en la empresa gente de civil, en varios Ford Falcon, pidiendo por nosotros. Nos chuparon dentro de la Mercedes Benz y nos llevaron a la fuerza, con la excusa de averiguación de antecedentes", recuerda.
De la planta los trasladaron, al Destacamento de la Policía Caminera de San Justo. No parece casualidad. En esa jurisdicción había sido comisario Rubén Luis Lavallén, quién dirigía el centro clandestino de detención de la Brigada de San Justo, procesado por apropiación de bebés y torturas y, además, era jefe de seguridad de la planta que la automotriz alemana tenía en González Catán.
"Estuve en un celda unos tres días. Allí, nos amedrentaban, nos decían boludeces, o nos hacían escuchar grabaciones de discursos de José Rodríguez –secretario General de SMATA, gremio de los mecánicos-. La verdad que no entendíamos nada", recuerda el trabajador.
En ese momento el autor del relato tenía unos 26 años. Sus padres, preocupados al ver que no volvía de trabajar, llamaron a la empresa. Allí les dijeron que no se había presentado a trabajar. "Después, ante la desesperación, se comunicaron con Marcelo Ruckauf –tío de Carlos- y le contaron lo que pasaba. Les dijo que por ladrón podía hacerme salir, pero por activista, no", agrega.
El contacto Fangio
El ex delegado cuenta que era muy amigo de un periodista deportivo bastante famoso en ese entonces, que también prefiere mantener anónimo. Este periodista, pocos días antes del secuestro, había entrevistado en exclusiva a Juan Manuel Fangio. Al enterarse de la desaparición de su amigo, el periodista buscó al ex campeón para que lo ayude.
Fangio, en ese entonces y hasta su muerte, era Presidente Honorario de Mercedes Benz. Al enterarse de este hecho, intervino de inmediato.
"A los tres días de haber sido chupado me largaron. Me dijeron que estaba todo bien, que podía irme porque alguien con mucho poder había llamado por mí. Ese fue Fangio", reconoce todavía sorprendido.
De los otros cinco secuestrados, sólo dos recuperaron la libertad. De los otros tres, nunca más se supo nada.
No era la primera vez que Fangio tenía una actitud de este tipo. Ya unos años antes para darles protección, había traído a trabajar a la planta de Mercedes Benz Argentina a dos de los secuestradores que lo capturaron en Cuba, con quienes tenía una muy buena relación.
Tras ser liberado, el secuestrado se presentó a trabajar nuevamente en la planta automotriz. Luego de una semana, los directivos lo convocaron a una reunión. "Allí me dijeron que no era conveniente para la empresa tener a un tipo como yo entre sus filas", cuenta resignado. Y sigue: "Y además, después de eso, yo también quería irme. Me dieron una indemnización, compré un taxi y rearme mi vida".
"Todavía me quedan secuelas de esos sucesos. De hecho, mi pedido de mantenerme en el anonimato responden a cierto temor todavía instalado, aunque hayan pasado más de veinte años", advierte, casi disculpándose.
Fuente: http://www.lapoliticaonline.com.ar/